Cuando la IA solo revela lo que ya estaba mal
El verdadero problema a menudo no es la falta de IA. Sino procesos mal diseñados. La IA puede acelerar procesos. Pero no puede reparar malos procesos.
Muchas conversaciones hoy comienzan con IA.
Y terminan con procesos.
El verdadero problema a menudo no es la falta de IA.
Sino procesos mal diseñados.
La información está dispersa.
Las responsabilidades no están claras.
Las decisiones se toman dos veces o no se toman.
La IA puede acelerar procesos.
Pero no puede reparar malos procesos.
Lo que ya no estaba claro se vuelve más rápidamente confuso.
Lo que ya era ineficiente se vuelve eficientemente incorrecto.
La IA expone esto.
Sin piedad.
De repente, la pregunta ya no es:
¿Qué herramienta de IA necesitamos?
Sino:
¿Por qué estamos haciendo esto en absoluto?
Estos momentos son incómodos.
Pero son valiosos.
Porque muestran que la IA no es la solución.
Sino un amplificador.
El buen trabajo con IA no significa implementar IA en todas partes.
Sino entender dónde hay que pensar primero.
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